La ruta de las cárceles.

Ruta de las Cárceles:
Las antiguas cárceles y calabozos de esta comarca son edificaciones, en general muy bien conservadas, que se sitúan habitualmente en el interior o en las plantas bajas de las Casas Consistoriales, tratándose pues, de obras muy sólidas que estuvieron en funcionamiento durante los siglos XVI al XIX hasta que cambió el sistema penitenciario.

Calabozo y Cárcel de Mazaleón:
Es, junto con el conjunto de La Fresneda, el ejemplo más completo y mejor conservado. En el interior del Ayuntamiento se conservan dos calabozos, el primero de unos 10 m2, en el que se conserva un cepo y banco de madera donde se ataban a los presos por los tobillos, y una letrina; y en el piso superior, un segundo calabozo en el que se puede observar un panel completo de “graffitis” e inscripciones en el que se representan, entre otros temas, un amplio repertorio de armas.

Las cárceles de La Fresneda:
En la calle Mayor se encuentra una de las cárceles, donde se puede ver una sala, que sería la vivienda del carcelero, y un pequeño altillo que comunicaba a un profundo y oscuro pozo de unos 7 metros de altura dividido en dos plantas.

Por otro lado, en el Ayuntamiento, hay otra cárcel en cuyo interior se conservan numerosos “graffiti” en las baldosas del suelo, e inscripciones que representan figuras humanas, árboles, dibujos geométricos, armas…

La cárcel de Ráfales:
Se ubica en la planta baja del Ayuntamiento, y es reflejo de las terribles condiciones de los presos. Se conserva la robusta y pequeña puerta de madera con sus herrajes que da acceso a la misma. Tras subir por unas escaleras, se accede a una pequeña sala en la que se práctico una abertura que comunica con un oscuro pozo en el que se encerraba a los presos.

La Torreta de Fuentespalda:
Se trata de un espacio carcelario ubicado en el interior de una torre defensiva de piedra, de planta cuadrada y cinco metros de altura, distribuidos en tres plantas, constituyendo un claro ejemplo de reutilización. El calabozo debió ocupar la planta baja de la torre, donde se conservan cadenas originales con grilletes.

La cárcel de Monroyo:
La cárcel se estructura en tres espacios dentro de la Casa Consistorial, siendo el primero de ellos la vivienda del carcelero. En cada una de las tres estancias se conserva una letrina de ángulo de piedra.

La cárcel de Peñarroya de Tastavins:
Ubicada en la planta baja del Ayuntamiento, presenta tres calabozos con el suelo original de tierra. El último de ellos tiene un estrecho y angosto pasillo excavado en la roca. Conserva también un a argolla en el calabozo interior.

La cárcel de Torre de Arcas:
Espacio carcelario localizado en la planta baja del edificio consistorial al que se accede desde el patio interior situado al fondo de la lonja. Consta de dos calabozos a los que se accede por una puerta adintelada, cuya hoja de madera conserva su antiguo cerrojo.

La cárcel de Torre del Compte:
En el interior del Ayuntamiento se localizan tres calabozos cubiertos con bóveda muy rebajada de mampostería.

La cárcel de Valderrobres:
A la antigua cárcel del Ayuntamiento de Valderrobres se accede desde la lonja que preside su planta baja. Fue la única cárcel “de partido” en la Comarca del Matarraña/Matarranya durante el siglo XIX, por lo que debió ser muy frecuentada durante las guerras carlistas.
En Valderrobres existió otra cárcel en el castillo.

La cárcel de Calaceite:
En la planta baja del Ayuntamiento se conservan varios espacios carcelarios. El de la planta baja conserva la antigua puerta adintelada en cuyas jambas están grabadas algunas cruces sobre peanas. Está cubierto con bóveda de cañón de buena factura.

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