LENGUA Y FOLKLORE, TRADICIONES Y GASTRONOMÍA EN EL MATARRAÑA

La lengua hablada en la Comarca del Matarraña/Matarranya es una variante catalán ya que a partir del siglo XII, la invasión cristiana trae a la Comarca nuevos pobladores procedentes mayoritariamente del Pallars y de la Ribagorza, concretamente la variante dialectal hablada en el Matarraña/Matarranya pertenece al noroccidental, con algunos rasgos distintivos.

En lo que se refiere a aspectos folklóricos, la Comarca del Matarraña/Matarranya es conocida por la celebración de San Antonio, el 17 de enero, donde la víspera, a medianoche, se encienden monumentales hogueras. También es importante destacar que cada población celebra las fiestas patronales en honor a los santos patronos de cada municipio.

Por la situación geográfica y cultural, el folclore genuino de la Comarca está vinculado al de las comarcas de la Terra Alta, Baix Ebre, Els Ports, Alt y Baix Maestrat, aunque desde fines del siglo XIX y XX se ha ido imponiendo la jota aragonesa. Es muy poco el folclore vivo que se encuentra en la actualidad a pesar de que estas representaciones están recopiladas en varios trabajos y publicaciones como Lo molinar dedicado al cançoner, en 1.966. Pero dentro del folclore matarrañense lo más importante era les danzas, como las del “ball del cresol” y “ball del poll”, interpretadas por el sonido de dulzainas, tabalets y otros instrumentos.

Hablando de tradiciones, cada año se celebran varias ferias referidas a los productos de la zona: la feria del olivo en Calaceite, la feria del Vino en Cretas, la Feria ganadera y la de artesanía de Valderrobres, la feria del boleta (setas) en Beceite, y la Feria de alimentación de Monroyo, así como la feria de Recursos Naturales de Ráfales.
Los cultivos de olivos, almendros, viña y cereal, que se remontan a la época árabe, son en la actualidad los productos básicos de la economía del Matarraña/Matarranya. La producción agrícola en está dando lugar a una serie de productos de alta calidad. Llaman la atención las llanuras de olivares que proporcionan un fruto que durante siglos se ha transformado por métodos tradicionales en un líquido apreciado sin igual: el aceite de oliva adscrito a la Denominación de Origen ‘Aceite del Bajo Aragón’. Es un aceite de oliva virgen extra procedente de aceitunas de la variedad empeltre que se cultivan, procesa, envasa y comercializa en la propia comarca. También se cultiva el ‘Melocotón de Calanda’, fruto de la variedad “amarillo tardío” cuya calidad está abalada por la creación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen; y se produce vino y almendras.

En lo que a ganadería se refiere, uno de los productos estrella de la zona es el jamón con D.O. Jamón de Teruel. La ganadería porcina es un sector económico con un prestigio ya establecido gracias no sólo al poderosos sabor de su jamón serrano, sino a la calidad de todos os alimentos derivados del cerdo. Recorriendo las poblaciones del Matarraña/Matarranya se puede comprobar cómo el queso, la miel, el cordero, los adobos, los escabeches de caza, y las pastas artesanales, son manifestaciones gastronómicas propias de una región donde se cuida el buen comer y el buen beber.

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