Visita a los conjuntos histórico artístico comarcales

La Comarca del Matarraña/Matarranya cuenta con cinco localidades declaradas conjunto histórico artístico por lo que recomendamos encarecidamente una visita por sus cascos urbanos, estos son:

Beceite
Población que llegó a tener nueve molinos de papel en el siglo XVII, uno de ellos transformado hoy en día en una galería de arte (Antigua Fábrica de Noguera). Beceite tiene varios portales que antiguamente eran la entrada de la población: se conserva el Portal de Villanueva, el de Coll, el de San Roque, San Gregorio y el de la calle Llana. En la entrada de la localidad se encuentra la Ermita de Santa Ana, que tiene elementos góticos y renacentistas. La iglesia de San Bartolomé, en el centro de la población, es de estilo barroco. Destaca también la Lonja de la casa consistorial y los antiguos lavaderos.

Calaceite
Es uno de los conjuntos urbanos mejor conservados del Matarraña, con numerosas casas señoriales, capillas, ermitas, portales y un ayuntamiento del siglo XVII. Para conocer la población, es indispensable pasear por la Calle Mayor, Plaza de España y Calle Maella; recorrer la cárcel, y visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y el Museo Juan Cabré, dedicado a este insigne arqueólogo calaceitano, que impulsó las excavaciones arqueológicas en la comarca. El museo se divide en varias salas, en las que se puede encontrar una colección de utillaje antiguo de labranza, la colección privada de arqueología de Cabré y exposiciones temporales de arte contemporáneo.

La Fresneda
El casco antiguo está declarado Conjunto Histórico Artístico. Son numerosas las construcciones monumentales, tanto de carácter civil, – la Casa de la Encomienda -; como de carácter religioso: el Convent y la Capilla del Pilar o la Iglesia parroquial. Esta última está dedicada a Santa María la Mayor y se edificó en el siglo XVII. Junto al templo se conservan los restos de un antiguo castillo que se cree que se construyó durante el periodo musulmán, aunque más tarde fue remodelado y posteriormente destruído por Cabrera. En la Plaza Mayor se conservan bellas casas palaciegas de los siglos XVII y XVIII, y en la misma se desarrolla el porticado que prolonga el de la calle Mayor. La casa consistorial se construye a finales del siglo XVI. La Fresneda cuenta también con la ermita de Santa Bárbara.

Ráfales
La mayoría de las viviendas conservan su estructura de piedra, e incluso en algunas de ellas se ha mantenido el color añil. También cuenta con portales, como el de la Moneja o de Boire y el Portal de San Roque. Su iglesia parroquial está dedicada a la Asunción de Nuestra Señora.
Del que fuera el castillo calatravo, tan sólo quedan ahora los restos de esta edificación. Cerca del Portal de San Roque hay, precisamente, restos de parte de un torreón que perteneció a esta construcción, y se mantiene también una cruz de calatrava. El ayuntamiento se construyó entre 1575 y 1579, y cuenta con una cárcel restaurada. La Plaza Mayor cuenta con pórticos arquitrabados, posiblemente del siglo XVI. El Molí de l’Hereu es un magnífico molino de aceite rehabilitado que cuenta con un museo. Cerca de allí, se puede pasear por el jardín botánico.

Valderrobres
La torre puerta de San Roque era la antigua entrada a la villa. Se accede a ella tras atravesar el Puente de Piedra medieval. Valderrobres conserva otro portal: el de Bergós. En la plaza se encuentra la casa palaciega que fue la Fonda Blanc, la casa de los Pereret y la casa consistorial, obra que se concluyó en 1599 y que es uno de los testimonios más importantes del manierismo aragonés. En la parte alta de la población encontramos el conjunto del castillo y la iglesia. La Iglesia de Santa María la Mayor se incluye en el llamado gótico levantino de los siglos XIV y XV. Junto a esta iglesia y en conexión con ella, se alza su magnífico castillo, construido por los arzobispos de Zaragoza.

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